El LASER EXCIMER ha causado una auténtica revolución
dentro de la cirugía refractiva desplazando a otras técnicas
a un segundo plano.
Entre sus ventajas podemos resaltar:
- la rapidez de la recuperación visual
- la precisión del procedimiento
- la estabilidad del resultado
- la seguridad de la técnica.
El LASER EXCIMER emite luz ultravioleta y
es aplicado sobre la córnea (estructura más externa del
ojo), con objeto de cambiar la forma de ésta y conseguir así
el enfoque correcto de las imágenes. Por las características
de este tipo de luz, el láser no penetra más allá
de donde toca y por ello no puede alterar ninguna otra estructura del
ojo (cristalino, retina, etc.).